
Podés hablar bien o mal de un argentino en Internet, si lo hacés tenés el éxito asegurado, o te putean todos o te aman todos, pero interacciones vas a tener.
Así funciona el "Argentina bait", el argentino es un ser muy particular en Internet y es espeluznante a veces, llega al punto de dar miedo. Basta con mencionarlos que salen desde cualquier lado y los algoritmos, sabiendo que van a reaccionar, le muestran cualquier cosa que se diga de ellos.
¿Fútbol? ¿Messi? Pues bien, son un gran atractor de argentinos ¿Inflación? venga!, ¿Colapinto? Una manada de tóxicos irá a "defenderlo", Fangio ,Reuteman y la concha de todos!
El argentino es muy pelotudo cuando se lo nombra, muerde toda carnada que le siembran y cae en la trampa más que ningún otro porque cree que es más importante que el resto, es capaz de enviar un enlace de aquello que vio para que todos sus amigos también se sumen a "opinar" sobre aquello que se dijo de su patria.
No bien de dónde sale esto ¿Por qué otras nacionalidades no sufren de esto? En todos los países hay alguno que muerde el anzuelo, pero nunca es tan masivo como con los argentinos.

¿Tenés un canal de YouTube y querés que levante tráfico? Bien, hablar bien o mal de Argentina o de un argentino famoso es suficiente, o hasta preguntar algo "¿Es verdad que la carne argentina es buena? No lo creo" y listo, interacción asegurada.
En estos tiempos donde los algoritmos prácticamente te exigen interacción para darte relevancia necesitás de los argentos para poder mantenerte vigente.
Existen canales de YouTube de españoles prácticamente dedicados a la Argentina, ya sea recorriéndola como probando comidas, mintiendo, mintiendo mucho, pero ¿No es acaso tentador? Es genial y da mucho rédito hasta económico.
El argentino va, contesta, felicita, putea, se suscribe, da tráfico, visualizaciones, clicks. El algoritmo premia al autor, negocio redondo.
Pero ¿Qué está alimentando en la cabeza argenta?

¿Ego? No puede ser solamente ego, no vemos a todos los egocéntricos contestando cada cosa que dicen de ellos, algunos lo hacen, pero tiene que haber algo más.
¿Complejo de inferioridad? Imposible, ningún argentino se siene inferior a nadie ¿De superioridad? Puede ser, pero no me cierra, si tan superiores nos creyésemos no nos molestaría una mala opinión, y el argentino se dispara tanto con las buenas como con las malas opiniones.
¿Retroalimentación? ¿Acaso un argentino "bebe" de la interacción de sus pares y, por ende, comenta e interactúa para que lo vean ellos?
Necesito saber por qué somos tan fáciles, no conozco un pueblo tan sometido al FOMO de participación cada vez que es mencionado su país o sus compatriotas ¿Qué mierda le pasa al argentino baiteado? ¿Por qué le preocupa tanto participar y dejar su marca? ¿Qué mierda se gana?
¿Es una mezcla de nacionalismo, orgullo, ego e ignorancia total que nos hace creernos tan especiales cada vez que somos mencionados?
