Vidas curiosas: Witold Pilecki, el infiltrado de Auschwitz

Imagen de Vidas curiosas: Witold Pilecki, el infiltrado de Auschwitz

La historia de Witold Pilecki fue principalmente ignorada, primero por las autoridades comunistas de Polonia (al finalizar la Segunda Guerra), pero también por toda la humanidad por alguna extraña razón.

Pero creo que es de esas que tienen que se contada: Witold era miembro de la resistencia polaca y se hizo arrestar para poder ir a Auschwitz a verificar las atrocidades nazis y reportarlas. 

Así es, ni más ni menos, no sólo eso, se escapó, luchó en el levantamiento de Varsovia, sobrevivió y... fueron los comunistas quienes lo mataron...

Pilecki comenzó muy joven defendiendo a la renovada república polaca, luego de haber desaparecido como estado en manos prusianas y rusas la nueva independencia requirió de mucho esfuerzo para consolidarse. La primera contienda que tuvo que enfrentar fue la guerra Polaco-Soviética (1919-1921) apenas terminada la Primera Guerra Mundial.

En 1939 participó de la defensa de su país contra la Alemania Nazi y luego de la derrota fundó la Tajna Armia Polska, el ejército secreto polaco, y fue en 1940 cuando se ofreció voluntario para la misión suicida más peligrosa de todas: Auschwitz.

Fue arrestado el 19 de Septiembre de 1940 usando los documentos de un tal Tomasz Serafiński, junto a otros 2000 capturados ese día, junto a unos 1700 fue enviado entre el 21 y 22 a Auschwitz donde le asignaron el número 4859.

Dentro del campo tuvo que realizar trabajos forzados y sobrevivió una pulmonía, pero aprovechó para formar un grupo secreto, Związek Organizacji Wojskowej, el ZOW, donde pequeños grupos de cinco personas formaban células secretas independientes para, en caso de ser capturados, no delataran al resto. La función del ZOW era levantar la moral, proveer noticias de afuera del campo (y hacia afuera), distrbuir comida y ropa, armar redes de inteligencia y entrenamiento para ataques.

En secreto preparó reportes para ser enviados al ejército en el exilio, Armia Krajowa, (en Londres), el primero de ellos en Octubre de 1940 donde detallaba el campo y el exterminio a fuerza de hambre y castigos terribles, los reportes eran extraídos del campo por otros prisioneros que lograban escaparse.

En 1942 el ZOW utilizaba una radio para dar reportes y detalles desde el campo sobre la muerte de prisioneros y el trato que recibían, habían introducido partes poco a poco y logrado armar una en siete meses pero luego la desmantelaron por miedo a que los alemanes los descubrieran.

La información que lograba salir del campo por parte de Pilecki era la única infomación que tenían de inteligencia los aliados sobre lo que ocurría en Auschwitz, Pilecki esperaba que eso los ayudaría a recibir algún tipo de ayuda dentro del campo, o que la Armia Krajowa organizaría algún ataque, pero nada de eso sucedió.

Al ser cada vez más perseguidos y exterminados dentro del campo, Pilecki decidió que era hora de escapar para tratar de convencer a la resistencia para atacar el campo, en la noche del 26 al 27 de Abril de 1943 había sido asignado en un turno en la panadería del campo que estaba del lado exterior de la cerca, él y dos más redujeron al guardia, superaron la puerta metálica, cortaron la línea telefónica y escaparon.

Escaparon hacia el este entrando a la zona del Gobierno General alemán con documentos robados a alemanes del campo, un cura los ayudó, otros locales también, hasta que llegaron a una casa segura de la resistencia... casualmente la del comandante Tomasz Serafiński, el mismo nombre que Pilecki había utilizado para entrar al campo.

Pilecki escribió un informe detallado de lo acontencido en Auschwitz y lo guardó en una de las granjas donde se refugió, este informe completo no apareció públicamente sino hasta el final de la guerra.

En agosto de 1943 volvió a Varsovia y empezó a redactar lo que sería el Reporte Witold, enfocado en el trabajo del ZOW en Auschwitz, con la intención de persuadir a sus superiores de liberar el campo y firmado por varios colegas.

Para el Armia Krajowa un ataque semejante estaba condenado al fracaso, no tenían la fuerza ni las armas para hacerlo, mucho menos tan lejos del frente y de las ciudades polacas como para llegar sin ser vistos. Ni el ejército Rojo tenía intención alguna, no colaboraba con los polacos porque quería instaurar un régimen comunista antes de hacer cualquier otra cosa.

El 1ro de Agosto de 1944 la sublevación de Varsovia contra los nazis comenzó y Pilecki se ofreció voluntario, cuando todo finalizó en derrota, el 2 de Octubre, los alemanes lo capturaron y lo enviaron al campo para oficiales polacos Oflag VII-A en Bavaria donde estuvo preso hasta el 29 de Abril de 1945.

Luego de la guerra se sumó al gobierno polaco en el exilio, primero en Ancona, en Italia, mientras la situación entre los soviéticos y los polacos se deterioraba sus superiores lo enviaron de vuelta a Polonia para crear una red de inteligencia ocultando su verdadera identidad.

En Julio de 1946 le habían dado la orden de irse pero no lo hizo porque su esposa no quería irse del país con sus hijos, así que se quedó y el 8 de Mayo de 1947 fue arrestado por las autoridades comunistas.

Hubo un juicio, de esos que hacen las dictaduras, un show donde lo acusaron de muchos cargos que, obviamente, ignoraban su trabajo en la resistencia porque no era comunista y por apoyar al "imperialismo extranjero", que era una forma de acusar de traidores a los que estaban del lado del gobierno en el exilio.

Los pedidos de clemencia de los ex prisioneros de Auschwitz no sirvieron de mucho, el mismo primer ministro Józef Cyrankiewicz había sido prisionero, pero pidió el peor de los tratos al "traidor". El 25 de Mayo de 1948 lo fusilaron. Su tumba jamás fue encontrada.

Su historia completa empezó a contarse en libros de historia a partir de 1975, a partir de los 90s, con la caída del bloque socialista, su nombre fue recuperado y restituído, le dieron la orden de "Polonia Restituta", la mayor condecoración, y la Orden del Águila Blanca.

La primera publicación de su reporte, el Reporte Witold, se hizo en 2000, 55 años después de la guerra, luego de que el historiador Adam Cyra reconstruyera la historia en su libro "Rotmistrz Pilecki. Ochotnik do Auschwitz.".

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5


Volver al inicio Ver original

copyright©2023 Fabio Baccaglioni - Fabio.com.ar - Versión simplificada Old School