Es un efecto normal en la mente, pretender proyectar la idea de que uno nunca estuvo equivocado, que uno siempre la tuvo clara y fue perfecto en sus apreciaciones y decisiones, el diario del Lunes, esas cosas. Pero no, no lo sos, sos una persona normal.
Y esto lo digo porque ahora, al parecer, nadie creyó en la cuarentena, todos la tenían re clara con el COVID y protestaron desde el primer día contra el encierro o cosas así: es mentira.
Sólo unos pocos, que hoy por hoy tampoco son tenidos en cuenta, del ambiente científico habían puesto en duda las restricciones, por ineficientes y por las consecuencias que iban a tener... pero esos mismos lo hicieron unos cuantos días después del comienzo de las restricciones.
¿Por qué ahora todos se quieren despegar de lo que hicieron y sucedió como si nunca hubiese pasado?
Desde el mismo presidente Milei hacia todos sus funcionarios, asociando la pandemia tanto al gobierno kirchnerista pasado como a la "agenda Woke" (cosa que nada que ver), asociándose a los conspiranoicos más enfermos, pasando por cualquier boludo al tipo más ilustrado, todos quieren decir que la pandemia de COVID-19 no fue tan grave y que ellos siempre estuvieron en contra de la cuarentena.
Del presidente mismo ya se sabe que en el momento no sólo la aplaudió, especialmenete la gestión de Alberto Fernández, la fomentó, hasta su vocero presidencial fue muy vocal al respecto y pedía por más.
¿Y saben qué? En el comienzo de la pandemia la cuarentena tuvo total sentido. Era una moneda al air ¿Nos dejamos infectar sin saber si eso dejará al país sin infraestructura y totalmente entregado? ¿Vemos después cuales serán las consecuencias? O mejor ¿Esperamos que lo haga otro y mientras nos cuidamos?
Era una decisión estratégica, la cuarentana, si bien reaccionaria, era una primera respuesta. Y no nos olvidemos: iba a ser por dos semanas.
El problema real, y el que todos asociamos a las consecuencias nefastas en nuestro país, no fue ni la cuarentena inicial (que se demostró inefectiva luego de un tiempo porque la gente dejó de hacerle caso), ni las mutaciones del virus en particular (las primeras cepas le pegaron duro al sistema de salud, luego mutó a formas no tan asesinas), sino dos factores clave: la duración y la conveniencia politica de tenernos encerrados.
Para ese entonces, cuando la masa social dejó de respetar la cuarentena y salía a escondidas a enfiestarse porque necesitaba vivir, el gobierno tuvo la opción muy clara: si cortaban con la cuarentena ahí mismo y asumían que era ineviable, podrían haber tenido una aproximación como en Suecia y aceptar el margen de fallecidos inevitables que igual se estaba dando.
Para ello tenían que importar vacunas de Pfizer y otras marcas que, por razones políticas mezquinas decidieron no hacer, y, en cambio optaron por otro camino que es el que yo considero que debería ser el foco de la discusión.
Porque ni el confinamiento inicial ni el tratar de contener una pandemia virulenta son el problema en sí, unas semanas, como sociedad y hasta como economía, nos podíamos aguantar. El problema es que el gobierno de Fernández-Fernández encontró una herramienta super valiosa: control total.
He aquí por qué un pequeño grupo de científicos y personalidades menores denunció esto en una carta abierta llamándolo "Infectadura". Esas personas fueron atacadas y maltratadas por todo el espectro kirchnerista sectario, sus propios colegas científicos, contra toda ciencia, los atacaron y enviaron al gulag social.
¿Por qué? Porque el kirchnerismo logró dos cosas, una tenernos a todos en casa controlados y acorralados, y así poder robar tranqjuilos, segunda, controlar la inflación que se les iba a la mierda.
Lo tragicómico de su estrategia de ultra-control soviético fracasó miserablemente, cuando la cepa Omicron llegó nos infectó a todos y a la mierda, ya no quedó un argentino sin haber probado el sabor covidoso, aun los asintomáticos que todavía creen que no la tuvieron, seguramente pasaron el proceso infeccioso de esos días.
En el medio se imprimió billete, compraron vacunas defecutosas a Rusia, pagaron por las que ni se iban a fabricar jamás, las primeras se las dieron a amigos, se le pagó sueldos a empleados públicos que no trabajaban y que no volvieron a hacerlo aun cuando el resto de la sociedad ya hacía meses que estaba en sus oficinas, le quitaron un año y medio de clases a los chicos, mataron gente por "no cumplir" con las órdenes, se los acusó de criminales ¡Todos lo hicimos! y eso es clave. Por eso ahora todos quieren sacar los pies de la palangana de la responsabilidad.
Notarán que en mi relato hay un quiebre, hay un momento inicial y luego uno posterior donde la clara diferencia es que en el primero era "inevitable" una cuarentena porque se necesitaba un plan de acción rápido. La mayor parte del mundo optó por lo mismo.
La segunda etapa es la que falla, cuando el gobierno, por ganancia política, decidió extender algo que nadie necesitaba y que ellos SABÍAN que no necesitaban desde el punto de vista de la salud.
Omitir que estuviste de acuerdo al principio porque no lo estuviste después es estúpido, con el diario del Lunes estás queriendo tapar lo del domingo, estúpido, infantil, ridículo.
Es totalmente razonable que estés en contra de lo que el kirchnerismo hizo con la gestión de la pandemia luego del primer mes, querer hacerle creer al resto que no tuviste nada que ver, que nunca estuviste de acuerdo o que nunca hiciste caso, es de adolescente llorón que no quiere que lo vean haciéndose una paja y niega sus toqueteos (estoy parafraseando los ejemplos presidenciales 😋).
No hay ningún problema con eso, de hecho, los negacionistas-conspiranoicos se dividían entre los que negaban todo y los que vendían que era una plaga de laboratorio para matarnos a todos, luego de varios meses todos pasaron a vender la idea más consumible de "plandemia" sólo porque ya sabían que no habían muerto todos 😁
Cuando ves cómo se mueven a conveniencia los conspiranoicos entendés cómo funciona esto del diario del Lunes, a ellos no les cuesta nada cambiar de delirio y acomodarse a los hechos mintiendo "yo ya lo sabía", el problema es que ahora estamos teniendo ese comportamiento como sociedad toda, de pronto nadie consideró la infección masiva de un virus a nivel global como un problema.
Y es fácil, cada vez que veas a un boludo diciendo algo en contra de la existencia misma de la pandemia o del virus de COVID-19 podés ir a su pasado en redes sociales y confirmar que era el mismo que puteaba desde un balcón a alguien que caminaba o que publicaba su fotito en el centro de vacunación.
Es una reacción casi instintiva de rechazo a algo que les hizo daño, creo yo, que se busca sacar de la mente esa etapa de la vida, esos años perdidos, es totalmente reaccionario, como un espasmo doloroso que llega a su fin.
En unos años no van a recordar ni que les llovía agua de la nariz o que perdieron el sabor de las cosas, de tanto negarlo, por ahí se creen que eso nunca sucedió.
Recuerden, no está mal ni sos un tonto si te sumaste a la cuarentena, eso significa que fuiste racional, al ignorar plenamente de qué se trataba una enfermedad viral que se expandía rápidamente, que no tenía un tratamiento de momento y que se estaba cargando a personas mayores, hiciste tu parte. Lo indefendible es lo que hizo el gobierno kirchnerista con eso, no lo que vos hiciste, no te dejes psicopatear por los mentirosos que ahora son anticuarentena ni por los conspiranoicos que también usaron barbijo.