
No leyeron mal, no me refiero al siglo XVI o XIX, no, al nuestro: leer será el mayor acto de rebeldía y pensamiento racional-crítico que podremos tener... ¡Justo en la época en la que leer está al alcance de todos!
Hace cien años alfabetizarse y poder leer y escribir era el objetivo de millones de personas que veían al que sí sabía leer y se daban cuenta que la única salida de la pobreza era que sus hijos pudieran aprenderlo. Lo dieron todo para que sus vástagos fuesen a la escuela y muchos de ellos sintieron más que satisfechos al ver que su prole se educaba.
Alcanzamos niveles de alfabetización altísimos y hoy... se están perdiendo. No hacía falta quemar libros a lo Farenheit 451, bastaba con dejarlos pudrir y olvidar cómo usarlos.
Basta con ver la poca capacidad de lectura y escritura de toda una nueva generación para notar dos cosas, una que la caída es terriblemente fuerte y casi nadie puede leer nada, y dos, que el mundo se fue preparando para esto a fuerza de íconos e interfaces estúpidas.
Claro! Porque el problema no es sólo de dejar de leer, es de dejar de hacerlo con un motivo. Esos padres de principios del siglo XX veían a la lectro/escritura como una salida del pozo de ultra pobreza en la que se encontraban: era una herramienta que verdaderamente ofrecía una recompensa casi inmediata.
No hubo acto más revolucionario que la invención de la imprenta y luego poder leer esos textos que de pronto eran accesibles. Desde el siglo XV la fecha pasamos de un 1% al 87% del mundo alfabetizado

En la era de TikTok, Binge Watching, Scrolldoom y todos los nuevos términos que resumen la falta de atención de los cerebros y cómo se los doma fácilmente, la complejidad del lenguaje se dejó de lado por la simplificación al extremo.
Desde mi acotado mundo informático todo lo confirma, hoy en día el 100% de la gente tiene un teléfono celular, todo son botones simples, íconos, acción-reacción, las funciones complejas son escondidas por los sistemas operativos, las instrucciones de texto sólo existen en un mundo oscuro llamado "la terminal" que se asemeja a la Matrix para los iletrados informáticos, programar es pedirle a una AI que haga algo, porque hacerlo uno es imposible, el Word se usa como herramienta de diseño gráfico, porque para escribir ya fue 🫤, los resultados de búsqueda te muestran videos e imágenes primero, porque Google cree que sos tan estúpido que serías incapaz de leer texto sobre el tema que buscaste, de hecho, ahora te antepone un resumen hecho por la más defectuosa AI posible para que tomes eso como verdad única.
Todo lleva a una pregunta, una respuesta. No pidas más, no dudes, es lo que dijo nuestra AI que supuestamente fue entrenada con "todo el conocimiento del mundo", pero que en realidad hizo un promedio de fuentes buenas y fuentes falopa, todo en uno, sin supervisión.

Una de las cosas más complejas de obtener una respuesta es tener que sopesar fuentes y corroborar cual vale más que la otra, algo totalmente subjetivo a veces, por ende hay respuestas a esas preguntas que son ambiguas.
El humano puede sobrevivir a la ambigüedad, puede tener una respuesta analógica, no binaria, sin embargo los sistemas no. Hoy por hoy todo pareciera requerir una respuesta absoluta porque la "duda" atormenta a las personitas criadas a base de íconos.
Para obtener las respuestas se requería investigar, algo que es realmente tortuoso porque el cerebro humano consume muchos recursos energéticos. Creáse o no, aquí está la clave: energía.
El cerebro en funcionamiento corresponde al 20% de la energía diaria aunque su masa sea apenas el 2% del cuerpo, unos 0.3kWh por día que corresponde a la actividad permanente entre las neuronas. Desde ya que lo primero que busca el cuerpo es contener esto, la vagancia es un mecanismo de protección que algunos tienen muy bien desarrollado 😁
Estudiar, aprender, es carísimo en el sentido energético, crear nuevas conexiones, nuevos "pesos" entre las neuronas, evaluar, corregir, dormir para que todo eso quede asentado y así. Es un proceso costoso, pero al mismo tiempo es exactamente lo que nos trajo hasta acá y nos permitió avanzar de semejante forma en lo tecnológico y como civilización.
Obtener respuestas a preguntas es fascinante, usa nuestro cerebro al máximo, pero eso hoy en día está mal visto. Cansa ¿No ves que estoy cansado? Pensar me hace sentir débil, me expone, expone mi ignorancia, si no pienso, en cambio, no hay riesgo de quedar expuesto y que el resto se entere que soy un ignorante ¿No?
Estos mecanismos sociales han producido una masa mayoritaria de personas que, creo yo, sólo actúan de forma reaccionaria, son la segunda ley de Newton caminante, hambre->comida, deseo->sexo, sed->agua , y así, como un animalito, pero sin creatividad ni desarrollo alguno. No hacer nada es super económico para el organismo. No por nada tenemos más gordos que flacos 🤷.

Lo interesante de esto es que no sucede en un sólo lugar aislado, es algo masivo (bro) a nivel global con notables excepciones.
Oriente medio dejó de pensar hace cinco siglos, occidente empezó a mediados del siglo XX, Oriente, en cambio, se dio cuenta de esto en la segunda mitad del siglo XX y es donde se decidió poner cartas en el asunto. El sistema educativo es clave.
No vas a encontrar en China o Corea a un estudiante pisoteando a un profesor y a los padres de éste yendo al colegio a pegarle porque le puso una baja nota, el sistema está pensado para que quien salga de una escuela tenga todas esas herramientas que en el resto del mundo se están perdiendo.
El colapso de Occidente viene de la mano de la educación, cuando se puso en manos de psicopedagogas y gente que te quería convencer que no había que decirle que "no" a un niño porque "se trauma", el sistema empezó a caer en manos de los menos capaces y éstos decidieron destruirlo desde adentro. No en un país, en todo un hemisferio.
La Gen Z y los que vienen después tienen una situación más que complicada, incapaces de leer un libro porque se decidió sacar los libros "complejos" de la currícula para hoy en día no enseñar con ninguno "porque a algunos alumnos les cuesta", llegando que hoy por hoy casi ningún adolescente pueda leer más de un párrafo, es un problema serio.
La semana pasada una explosión en una feria de ciencias en un colegio dejó unos heridos por quemaduras, un periodista le preguntaba a un alumno testigo, éste respondía lo que había sucedido dentro de todo bastante bien, en un momento un cronista le pregunta "el profesor atinó a ayudar?" y el chico de 13-14 años responde "Atinar? qué?" y el periodista tuvo que reformular la pregunta. De toda la entrevista fue lo que me quedó en la mente.
No conocen palabras, ya no se trata de no entender un texto escrito, no tienen las herramientas básicas y esto es 100% responsabilidad de la educación que reciben (no de ellos, claro), pero uno va a sus padres y resulta que son unos Gen X de esos que en mi generación quise bien lejos de mí 😁 los que se vanagloriaban de su ignorancia, los que ni ellos leían libros. El problema viene de 40 años atrás, no de ahora.
Somos una sociedad que está dejando de pensar.

Así como la invención de la imprenta provocó una revolución de lectores no tengo dudas que quedará una resistencia. Esos viejos que sí se animan a hacerle pensar a sus hijos, que les invitan a leer.
Leer es revolucionario, te abre las opciones, lo que antes era una certeza ahora es una duda y una duda implica aprender más y entender más. Ese terror que se te viene de golpe cuando te das cuenta que, en realidad, no sabías nada de algún tema en particular. Ahora tenés que aprender y deseás más información.
Esa chispa te la da la lectura, por eso han dejado de enseñarles a leer, porque no quieren que tengas esa chispa, ese fuego interior.
Los pocos que hoy leen, leen lo literal, no pueden encontrar en una lectura aquello que no se dice, tan importante como lo que se dice (bueno, un filólogo podría explicarlo mejor que yo).
Leer mucho y usar el cerebro te permite leer entre líneas, te permite entender las intenciones del otro, el mensaje directo y el oculto, podés diferenciar una mentira de una verdad, sino serás siempre víctima de fake news o propaganda.
Por eso es tan revolucionario, te confronta con ideas que no tenías, con análisis totalmente desconocidos, puntos de vistas que no podés discutir sin que dejen una marca en tu cerebro, ahora ya te entró, tenés que razonarlo.
El razonamiento profundo llega gracias a un conocimiento más amplio, leer libros es, sin dudas, un acto revolucionario aun en el siglo XXI, y diría que mucho más, porque en el siglo XIX te perseguían si tenías algunas lecturas a mano, pero no podían evitar que aprendieras a hacerlo, en el siglo actual han logrado que creas que no es necesario, que es totalmente prescindible.
Hace unos meses un compañero del gimnasio, un chico de apenas 15 años, quien no había leído un sólo libro en su vida me dice "ah, compré el libro ese que me mencionaste" ¿Qué libro? Yo ni recordaba de qué me estaba hablando "El Arte de la Guerra". Su primer libro resultó ser el Arte de la Guerra de Sun Tzu que yo le había mencionado en alguna charla, ya lo leyó, me lo crucé hace unos días en la calle y me dijo "me compré otro, El Príncipe". A veces abrir la boca de más tiene sus ventajas 😅
Nosotros somos de una generación que lee y, para peor, que escribe. Nos vamos a morir dentro de poco (década más o menos 😁) y cada pequeño lector/escritor que dejemos por el camino será una victoria más, un legado, porque la gran mayoría no sabrá ni podrá hacerlo.
En ese futuro incierto habrá unos pocos de cierta elite que sabrán leer y escribir, pero también en lo más bajo, en el submundo, una revolución de libros, panfletos y raciocinio se estará gestando... como hace cien años, vamos ¡Que no inventamos nada!